Continúan repercusiones sobre tope en el gasto hospitalario

La decisión del Ministerio de Salud de hacer que los hospitales no puedan gastar más del 3% por sobre sus ingresos es una medida que, a juicio de la subsecretaria de Redes Asistenciales,Gisela Alarcón, tensiona el sistema.

La idea de Salud es que los recintos asistenciales produzcan lo mismo, pero con menos recursos. Así, lograrían una mejor eficiencia en el uso de los dineros que se le entregan.

Así lo señala una publicación del Diario El Mercurio que sigue monitoreando esta iniciativa entre los diversos actores de salud. Entre ellos, habla el Director del Instituto, Héctor Sánchez.

 Un análisis del Instituto Libertad y Desarrollo respecto de cómo funcionó esta misma diferencia que la autoridad busca estrechar en los recintos asistenciales, muestra que durante 2015 este indicador se movió entre el 12,3% y el 36,5% de gasto por sobre los ingresos operacionales, si no se consideran los aportes extraordinarios hechos por Hacienda, que alcanzaron a los $282 mil millones entre enero y diciembre del año pasado.

Si esos dineros se suman a los ingresos de los hospitales, la diferencia con los gastos baja a un rango de entre 3,5% y 31% (ver infografía), todavía lejos de la meta para este año.

La directora del programa social de Libertad y Desarrollo, Alejandra Candia, explica que «es claro que la regla anunciada por la Subsecretaría de Redes Asistenciales para 2016 resulta compleja de cumplirse de manera autónoma por el Minsal, más aún si esta no se acompaña de una batería de incentivos o sanciones a los servicios de salud diferentes de recibir aportes extraordinarios para el pago de deuda durante el año, sobre todo concentrados en los últimos meses de cada año».

Pero la subsecretaria Alarcón explica que el equilibrio financiero que se desea, es una búsqueda por reducir la antigüedad de la deuda de los recintos. «Así se pueden lograr mejores condiciones de compra, y con ello, hacer rendir de mejor manera los recursos», cuenta, y agrega que ello «implicará una mejora en la atención de los pacientes».

En tanto, Héctor Sánchez, de la U. Andrés Bello, dice que la decisión va en la dirección correcta, porque con ello lo único que se está pidiendo es que los directores de hospitales mejoren la eficiencia y se ajusten a sus presupuestos, aunque dice que para ello también se deben revisar los presupuestos de algunos hospitales, «sobre todo, los de los recintos más grandes, que probablemente tienen que corregirse». Aun así, dice que la medida llega tarde, pues debió aplicarse hace años.

(Fuente: Diario El Mercurio)

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