Los factores que inciden en el alza de precios de las isapres

Un pronóstico de los factores que influirían en el alza de los planes de las isapres, lo revela El Mercurio en una nota publicada dos días antes que las isapres anuncien su reajuste de precios.

En la industria estiman que solo por efecto del envejecimiento de los beneficiarios, los precios deberían aumentar 1,7%, y por el mayor uso de subsidios otro 2,5% por sobre el IPC. Los expertos creen que la falta de certeza jurídica que ronda al sector asegurador será la principal causa del reajuste de este año, algo que las isapres están evaluando.

La mirada retrospectiva es hoy especialmente necesaria para explorar las condiciones y variables que asumirán las isapres de cara al reajuste de precio de los planes que deben informar, a más tardar, el martes.

Porque en los últimos 365 días el escenario ha cambiado de manera importante. Primero, las isapres acostumbraban actuar como bloque, a través de la asociación gremial que las agrupa, pero esta perdió a dos de sus miembros (Masvida y Colmena), que en conjunto representan alrededor del 32% del mercado de la salud privada, los que empezaron a actuar como disidencia de la postura «oficial» de las isapres.

Ese sería el punto inicial para entender el cambio de escenario, puesto que a partir de entonces, una serie de eventos modificó el panorama.

Segundo, debido a la nominación de una comisión asesora presidencial para reformar el marco jurídico del sector, que finalizó su trabajo en octubre y cuyo informe debe desembocar en un proyecto de ley que sería presentado antes de fin de año.

Tercero, porque la salida de las dos isapres del gremio hizo que Colmena adoptara una postura distinta en la relación con los prestadores de salud (clínicas y centros médicos), llevándola incluso a hacer pública la disputa con la Red de Salud UC-Christus, a quienes acusó de aumentar los precios de sus prestaciones hasta en 20%. A juicio de Colmena, esto haría aumentar el gasto no solo a la aseguradora, sino también a sus afiliados.

En cuarto lugar, porque el superintendente de Salud, Sebastián Pavlovic, aseguró la semana pasada que «no vemos que haya argumentos que permitan plantear alzas desmesuradas o similares incluso a las que fueron anunciadas en marzo pasado, del 4,8% promedio», posición que estaría avalada por el aumento en las utilidades del sector, que llegaron casi a los $60 mil millones y corresponden a un 56% más que las ganancias del año anterior.

Sin embargo, al interior de la industria aseguran que la situación dista de los dichos de la autoridad, porque calculan que solo por el envejecimiento de su cartera de clientes, el reajuste debe ser de 1,7 puntos. Eso, más el aumento de gasto por licencias médicas, calculado en 2,5 puntos, ya hace una suma de 4,2% por sobre el IPC, que sería el «piso» del reajuste de este año.

Y eso, afirman en las aseguradoras, sin contar otros factores: «En la actualización de valores se analizan la frecuencia de prestaciones que usan las personas, el impacto de las licencias médicas, el envejecimiento de la cartera, los precios de los prestadores y su proyección de gasto futuro», explica el presidente de Colmena, Gonzalo de la Carrera.

Efecto de la «incertidumbre»

Pero los expertos en el sistema creen que ninguno de esos factores incidirá en la adecuación de precios que deben informar las isapres, tanto como lo hace la incertidumbre que ronda al sector.

Así lo cree Manuel Inostroza, académico del Instituto de Salud Pública de la U. Andrés Bello, quien cuenta que en la época de la reforma a la salud -que partió en 2005, cuando él era superintendente del sector- «comenzó un incremento en los precios de los planes, que lo explicamos porque había una incertidumbre de las isapres ante la nueva norma regulatoria, en la que subían sus precios para generar utilidades en el corto plazo».

De hecho, en 2008 las aseguradoras elevaron en 7,52% los precios promedio de sus planes, la mayor alza de la última década, e Inostroza dice que no le extrañaría «que la incertidumbre fuera una causa hoy para el nuevo reajuste», en referencia al proyecto de ley que reformará la salud privada este año.

Lo mismo opina Camilo Cid, el secretario ejecutivo de la comisión asesora presidencial que elaboró la propuesta de reforma. «A pesar de tener importantes ganancias, ellos (las isapres) tienen incertidumbre sobre lo que ocurrirá en el futuro y creen que pueden subir los precios de los planes para protegerse» ante un cambio radical, dice el experto.

Cid añade que esto es posible porque «las reglas hoy les permiten hacer eso, a pesar de que en otros mercados, como el del gas, no es llegar y subir los precios».

Por eso, ambos expertos coinciden en que este año no hay argumentos para elevar los valores de los planes.

«De un año para otro no hay argumentos sanitarios y epidemiológicos para subir los precios, tomando en cuenta que las isapres además tienen la cartera más sana del país y que las licencias médicas no han aumentado tanto», afirma Camilo Cid.

Manuel Inostroza también cree que «como las utilidades entre 2013 y 2014 fueron altas, las isapres no tienen justificación para reajustar este año los planes por sobre el IPC».

Sin embargo, dice que hay otros factores que pueden elevar los costos, como «la falta de un mejor modelo de gestión del riesgo», pues «si tuvieran un mecanismo de pago a las clínicas por resultado o desempeño, podría disminuir el uso de los planes».

»Si miras la experiencia, en la época de la reforma a la salud hubo un alza en los precios, por la incertidumbre regulatoria».

Juicios

Otro de los factores a considerar por parte de las aseguradoras de cara al reajuste que deben evaluar es la alta judicialización que enfrenta el sistema, ya que miles de afiliados han recurrido a los tribunales para detener las alzas.

6% de la cartera con juicios

De los 1,8 millones de afiliados que tiene el sistema privado de salud, alrededor de un 6% impugnó ante la justicia el alza, lo que las isapres considerarán al momento del cálculo de los reajustes, para compensarlo a través de quienes no recurren a los tribunales.

$15.000 millones en costas

Cuando un usuario gana un recurso contra su aseguradora (lo que ocurre en más del 95% de los casos), esta última es condenada a pagar las costas del juicio, lo que significó el desembolso de $15.000 millones durante 2014.

84% de aumento en recursos

En el último año, los afiliados que han presentado recursos aumentaron de 54 mil a 99 mil personas, lo que significó un aumento de 84%.

 (Fuente: El Mercurio-Nacional)

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