Población califica con bajas notas al Sistema de Salud

Por tercer año consecutivo el Instituto de Salud Pública de la Universidad Andrés Bello, dio a conocer los resultados del Estudio UNAB-OPINA que mide las percepciones del sistema de salud y las experiencias personales que tienen los usuarios, tanto de fonasa como de isapres.

La muestra abarcó una población de 1050 personas, distribuidas en las regiones de Santiago, Valparaíso y Concepción y sus resultados fueron dados a conocer en conferencia de prensa por el Director del Instituto, Héctor Sánchez y por el Jefe de Campos Clínicos, Dr. Manuel Inostroza.

Tanto en la dimensión de la percepción como en la experiencia personal y expectativas de la población, el estudio no refleja cambios importantes e incluso se observa una cierta desesperanza en los encuestados que no esperan mejoras, inclusive esperan que el próximo año la demora en el acceso a las prestaciones empeorará.

En general, el sistema de salud del país obtiene nota 3,7.Los tiempos de espera siguen siendo la causa mayor de crítica de la población, sin embargo son bien evaluados los médicos y los montos que los pacientes deben cancelar, considerando que la gran mayoría de los usuarios corresponden a la modalidad institucional del Fonasa.

Se tomó el pulso a la evaluación de la última atención recibida, el acceso a prestaciones médicas, la protección del plan de salud , el gasto personal y  el acceso a prestaciones médicas.  La evaluación del sistema de salud chileno en general, tuvo una aprobación del 8%, mientras que el 26% lo considera regular y el 66% simplemente lo reprueba.

A juicio del Director del Instituto, se observa un estancamiento tanto en la percepción como en la experiencia personal, respecto de la calidad del sistema de salud con niveles bajos de aceptación, inferiores a una nota 4.Puntualiza, por tanto que “en estos tres años, hay un deterioro respecto de las expectativas de cómo será el sistema de salud a futuro”.

Estas conclusiones, declaró, “nos llevan a reflexionar que independientemente de los recursos implementados en el sector, de las políticas públicas, hemos constatado que los tiempos de espera para acceder a servicios y prestaciones no se han resuelto desde el punto de vista de la gente. Y ese es un problema importante de abordar.”

El Dr. Manuel Inostroza,Presidente del Consejo Asesor del Instituto de Salud Pública de la Universidad Andrés Bello concluye que el gran desafío que se presenta hoy  es que los hospitales públicos y consultorios mejoren sus estándares de calidad, porque la gente tiene una mejor percepción indudablemente de la clínica privada. Pero, para ello se requiere incrementos en el presupuesto y cambios significativos en la gestión”

Explica que el objetivo de estos estudios es “trabajar para estrechar el camino entre la salud pública y privada, ya que ni los gobiernos anteriores, ni el actual, han podido resolver el problema de la salud en Chile”.

Evaluación a la atención de salud

La apreciación de la experiencia cercana con el sistema de salud presenta diferencias significativas, específicamente en el caso de los usuarios que tienen un sistema de salud privado, es decir, Isapres. De ellos, sólo el 4% considera que la atención es buena, mientras que el 72%  mala. El 24% restante piensa que es regular. Quienes están en Fonasa califican mejor el sistema general de salud: para un 10% es bueno,  el 63% lo considera malo y el 28 regular.

Hay importantes diferencias al momento de definir el acceso a las prestaciones médicas, con una marcada evaluación positiva por los usuarios de Isapres, a diferencia de quienes tienen Fonasa. El 62% de quienes están afiliados a sistema privados, considera bueno el acceso a los resultados de exámenes, mientras que el 30% de quienes utilizan el sistema público lo aprueban.

En el caso de la obtención de horas médicas de especialistas en los distintos centros de atención, el 56% de quienes están en Isapres le pusieron nota 5,8, mientras que los usuarios de Fonasa, nota 2.0. En este ítem se evidencia la brecha entre el sistema de salud público y privado.

Las urgencias  y la desprotección

En cuanto a la atención en el servicio de urgencias, el 61,5% de los usuarios de Fonasa creen que es malo, versus el  42% de quienes tienen Isapre.

Héctor Sánchez subrayó en relación a los Servicios de Urgencia, que los niveles de  percepción, de accesibilidad, tiempos de espera son bastante bajos y esto demuestra que los tratamientos que se están aplicando para éstos, aparentemente no están dando los resultados que uno esperaría. Ello significa que no se están atacando los problemas de fondo que a mi juicio son: la red de salud en el primer nivel de atención que es donde se genera la mayor demanda y que la gestión de redes no está siendo abordada apropiadamente.

A diferencia de lo que el sentido común podría indicar, la mayoría de la población se muestra “despreocupada” respecto a la posibilidad de sufrir una enfermedad catastrófica que no esté contemplada en el plan Auge. Los  usuarios que cuentan con planes en Isapres se muestran “muy preocupados”, con diferencias estadísticamente significativas respecto a sus pares en el sistema de salud Fonasa. El 71% de quienes están en Fonasa se muestran despreocupados de sufrir una enfermedad catastrófica, al igual que el 55,8% de los usuarios de Isapres.

Finalmente, al preguntar a los usuarios por la sensación de cobertura y protección de la población chilena según el plan de salud, tanto en Fonasa como en Isapres predomina la opinión de desprotección.

Se adjuntan minutas respectivas del estudio y la presentación en PPT

Minuta Estudio UNAB Salud JCO011012 (3)

Minuta Isapre versus Fonasa (1)

Informe Salud UNAB_2 JCO 011012 (2)

 

Dr Manuel Inostroza, Héctor Sánchez y Juan Oyanedel

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